Arquitectura de la visión
Cada montura Lozza se compone de cinco elementos que reflejan la artesanía italiana y un diseño atemporal.
Cada montura Lozza se compone de cinco elementos que reflejan la artesanía italiana y un diseño atemporal.
Bisagras
Cada bisagra Lozza es fruto de una investigación meticulosa y de un diálogo constante con el archivo histórico de la marca, reinterpretado con un enfoque contemporáneo y funcional. Desde la icónica Roma —serie 200— hasta la serie 600, estas bisagras representan una fusión perfecta entre estilo e ingeniería. Diseñadas con tres o cinco articulaciones para garantizar estabilidad y durabilidad, cada detalle —desde los tornillos de precisión hasta los refinados acabados— refleja la artesanía italiana y la búsqueda de una calidad sin concesiones.
Remaches
Los remaches de Lozza combinan funcionalidad y estética a través del monograma «L», un símbolo contemporáneo que tiene su origen en los primeros anuncios de la marca y se inspira en la inicial de Lozza. Colocados en la parte frontal y en las patillas, pueden presentarse en la versión con la sola «L» o estar adornados con el motivo de cinco líneas, una referencia a los códigos históricos de Lozza.
Terminales
Los terminales Lozza están diseñados ergonómicamente para garantizar una comodidad duradera durante todo el día. En el interior, el motivo de las cinco líneas caracteriza a cada terminal, un detalle distintivo que recuerda las cinco letras del nombre Lozza. En el exterior, una elegante placa metálica con el logotipo completa el diseño con un toque vintage.
Puente
El puente es el elemento que une las lentes y constituye uno de los rasgos más característicos de Lozza. Los puentes de las monturas se inspiran en diseños de archivo, perfeccionados y actualizados mediante detalles refinados. Desde el clásico puente en forma de llave, que evoca una estética vintage y se reinterpreta en formas modernas, hasta el puente angular inspirado en la «L» de Lozza, cada variante expresa investigación, tradición y una estética inconfundible. En los modelos icónicos, como el Zilo, el doble puente integra un alma metálica interna que define su forma y garantiza la estabilidad. En el Cooper, el puente en forma de llave se enriquece con una placa metálica con el logotipo en el interior, mientras que en el Macho el puente es ergonómico y está moldeado para garantizar la máxima comodidad.
Alma
El corazón de cada montura Lozza es el alma: un elemento metálico situado en el interior de las patillas, esencial para garantizar resistencia y estabilidad. Entre los acabados más emblemáticos se encuentran el motivo de cinco líneas —un emblema atemporal que evoca las cinco letras del nombre Lozza—, el motivo «L» y el efecto cachemira, una textura elegante que refleja la artesanía italiana. Ya sea grabada en las finas patillas metálicas o visible a través de los acetatos cristalinos, el alma expresa al mismo tiempo funcionalidad y maestría en el diseño, revelando acabados refinados y decoraciones de archivo.